Fin de semana de aceitunas, vino, albaricoques y avellanas

¿A que suena bien? Estamos a punto de plegar velas y cerrar la persiana hasta el martes, para disfrutar de un finde que nos llenará los pulmones de aire puro. Nos vamos a Asturias, con la clara intención de hacer algo de monte, y yo con la secreta esperanza de catar el hojaldre, la sidra, el queso… Planes a todas luces compatibles y necesariamente combinables :)

El lunes hay una jornada sobre pan y salud en Vitoria en honor al patrón panadero por excelencia, el gran San Honorato, en la que además se va a constituir una Asociación de Amigos del Pan de Euskadi. La agenda no nos va a permitir estar presentes, pero yo no quería marcharme sin hacerle un pequeño homenaje a este señor santo, que no sabemos si sabía hacer pan pero sí que debia de ser muy honrado. Mi homenaje nos lo comeremos este fin de semana como caiga, solo o acompañado, en el desayuno, la comida o la cena. Porque siempre es un buen momento para saborear una rebanadita de pan casero, dejar que su olorcillo nos acaricie la nariz justo antes de morderla y saborear uno a uno los matices de sus ingredientes. Siempre me pongo muy poética (diría que hasta romántica) cuando hablo del pan. Será que, con el tiempo, he aprendido a entender a las masas…

Para envidia de vosotros, lectores, os paso una fotito de las creaciones de este viernes. A la izquierda, un pan de albaricoques con avellanas, discretamente dulce y sorprendente. En el centro, mi pan de vino blanco, primera prueba y constatación de que el tinto y el blanco no navega igual en las aguas de las masas. Y, por último, a la derecha un pan de aceitunas negras, aceite de oliva y albahaca, para contrarrestar el frío que vamos a pasar e imaginar que estamos en una pequeña ciudad del mediterráneo, tomando un vinito en una terraza a la sombra…

Pues eso… ¡¡Buen finde a todo el mundo!! :)

Una Respuesta a Fin de semana de aceitunas, vino, albaricoques y avellanas

Deja un comentario

Nombre*

Correo electrónico* (no publicado)

Web


*