The Bertinet Experiencie (I)

La primera jornada en el curso de Richard Bertinet ha colmado todas mis expectativas. Confieso que yo era publico cautivo. Pero tambien reconozco que tenia mis miedos, puesto que alguien a quien admiras desde hace tiempo y que tienes la oportunidad de conocer un dia en persona bien puede no resultar como esperabas… No soy nada mitomana, nunca lo he sido. Pero el gusanillo es el gusanillo y ese va por libre. Asi que cuando Bertinet se ha presentado y me ha estrechado la mano antes de comenzar el curso he pensado “ok, seas como seas, esto es tan emocionante…”. Hace apenas doce meses estaba en el salon de mi casa viendo el DVD de este hombre. Y hoy lo tenia delante de mis narices!! :)

La escuela de Bertinet es acogedora y rustica. En un primer piso se dispone una especie de espacio de espera y los productos que tienen a la venta. Y en el piso de abajo esta la cocina y el aula, formada por tres mesas de madera con cajoneras, dos cocinas con fuegos de gas y un fregadero. Blanco y madera, como una casa de campo. Decenas de herramientas de panaderia, varios hornos (uno de panaderia y varios ‘caseros’) y mucha, mucha luz. Huele a harina, a masa, y mi cabecita romantica me ha trasladado inmediatamente a un lugar confortable, lejos de la turistica y bulliciosa ciudad de Bath.

Un grupo de 14 personas conformamos el alumnado de este curso. Gente de lugares tan diversos como Suecia, San Francisco o el mismisimo Tokio (Asako, una joven ataviada con su kimono y todo… y yo que pensaba que mi viaje habia sido largo…), algunos de ellos regentan una cafeteria o trabajan horneando pan en una granja. Pero la mayoria son personas que trabajan como ingenieros o economistas y estan aqui porque hacer pan les relaja… Un denominador comun que tambien veo entre los alumnos de 220 Grados. Resulta curiosa la atraccion que la cocina o el baking ejerce sobre nosotros. Es relajante. Y nos conecta con ese lugar de nuestra mente que practicamente hemos abandonado y que despierta a miles de sensaciones cuando tocamos una masa con las manos.

Hoy ha sido un dia de entrar en materia, con un vistazo a la realidad del pan que consumimos hoy en dia (en este pais es tanto o peor que en el nuestro), una sencilla explicacion fisiologica de por que nos cuesta tanto digerir el producto que lleva mil quimicos y por que, sin embargo, a nuestro cuerpo le sienta bien el pan elaborado en casa. Hemos visto en vivo y en directo ese amasado Bertinet que, sigo plenamente convencida, es la mejor forma de tratar la masa y airearla. Las manos de este hombre son grandes y robustas. Como el, en realidad. Y verle amasar es otro mundo. Porque Bertinet no amasa con las manos, sino con todo el cuerpo. El amasado es (deberia ser) una especie de coreografia estudiada para que tu espalda, tus articulaciones, tus brazos y tus rodillas no se resientan. Es pura fisica. Y sentido comun, cuando te explican las cosas de forma tan sencilla a como lo hace este frances, que abrio The Bertinet Kitchen hace seis anios, despues de trabajar muchos mas en Londres.

Por supuesto, tambien ha sido un dia de mucho horneado. Fougasses (preciosas), palitos de pan con olivas negras, queso y finas hierbas, focaccias, panes de molde… Y previo al horneado, hemos fromado, formado y formado, imprimiendo cosistencia a las masas con otras tecnicas para bolear (eso que les trae de cabeza a muchos de los que pasan por la escuela :) ) y sabiendo por que es tan importante ese paso. Y es que conocer el motivo por el que se hacen las cosas es como si de pronto una varita magica resolviera ante tus ojos esa formula matematica tan complicada

Nos hemos reido (este hombre es muy gracioso, las cosas como son), la de San Francisco se ha picado conmigo porque he rebatido su afirmacion de que el aceite de oliva de California es el mejor del mundo (creo que me he ganado una enemiga para toda la vida, juas juas…) y nos hemos puesto como el Quico. El curso incluye la comida, acompaniada por supuesto de todos los panes que hemos hecho, con vinito frances, quesos, ensaladas, embutido… Una buena manera de terminar una sesion en la que no hemos parado y tambien de curiosear en las vidas de mis compis.

Al terminar he ido a dar un paseito tranquila y me he sentado a tomar un café para asentar todo lo aprendido. Y, lo admito, para olerme las manos (todavia con algun resto de masa y de aceite de oliva… el paraiso!!) lo cual me ha granjeado varias miradas del tipo “pobrecilla, tan joven…” :) Esta ciudad es mucho mas bonita de lo que me imaginada, y eso que ya me lo habian advertido. Pero me temo que quienes me seguis tendreis que esperar a mi vuelta par aver las fotos. Heme aqui ante un ordenador sin acentos y sin ranura adecuada para mi tarjeta de memoria!! Al menos, espero trasladaros un poquito de emocion con mis palabras :)

3 Respuestas a The Bertinet Experiencie (I)

  1. Kaixo Elena!
    Casulamente ayer por la tarde vimos un programa en la 2 sobre el pan. Un tipo a lo guía de Lonely Planet visitaba varios panaderos famosos que le explicaban todas las maravillas de su pan y de la masa madre… Salía un tipo inglés, no recuerdo su nombre.. ¿sería Bertinet?, je!, je!…
    Besos!

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